El documental ‘La pastilla roja’

Hoy quiero hablaros de un documental realmente interesante.

ac_redpill_compSe trata del tráiler de ‘The Red Pill’, cuyos orígenes fueron los de un documental sobre los derechos de las mujeres.

El problema ocurrió cuando la autora escuchó lo que tenían que decir la otra parte, los hombres, y comenzó a hacerse preguntas sobre la situación actual. Así acabó titulando el documental de esa forma, para hacer referencia a las ‘pastillas’ que ofrece Morfeo en la película Matrix para enfrentarse a la realidad, necesaria para afrontar todo este asunto.

Imprescindible para cualquiera que quiera llamarse librepensador, os dejo con el vídeo subtitulado al español.

Saul Goodman es tan bueno porque se dedica al Derecho Penal

A estas alturas parece innecesario presentarle, Saul Goodman, el personaje de Breaking Bad que además de arreglar los problemas con la justicia de cualquier matón de tres al cuarto es un delincuente de cuello blanco de primera, puede compaginar ambas vidas porque se dedica al derecho Penal, o al menos en España así sería.

better-call-saulEn España el principio de legalidad en el ámbito Penal es especialmente estricto y no puede haber ninguna norma penal no regulada por ley orgánica. Las leyes orgánicas requieren para su aprobación, mayoría absoluta del Parlamento. Así, en cualquier proceso penal, fondo y forma están regulados en el Código Penal y en la Ley de Enjuiciamiento Criminal respectivamente.

Esto se debe al carácter especialmente sensible que tiene el Derecho Penal, por cuanto puede hacer que una persona acabe en prisión o sea castigado de alguna forma. De esta manera, lo más práctico y seguro es que cualquier persona pueda, hojeando el Código Penal, saber qué puede hacer y qué no, con total seguridad. Esto da como consecuencia que si coges ambos textos legales y te los aprendes… ¡ya sabes todo lo que hay que saber para empezar!

Aún hay más. El carácter especial del Derecho Penal también afecta a las conductas en él descritas y las convierte en exhaustivas. Esto es, para poder ser castigado debes haber realizado el acto que allí se describe, y no otro que se le parezca (principio de tipicidad). Esto da mucho juego a la hora de afrontar un juicio penal para los abogados, incluyendo la técnica de “sembrar la duda”, pues el principio de ‘in dubio pro reo’ ordena que, si un hecho no se prueba suficientemente, se debe interpretar favorablemente para el acusado.

En resumidas cuentas, el Derecho Penal es el único derecho en España en el que puedes coger un libro gordo y decir “todo está aquí” sin mentir, lo cual es beneficioso para el que lo aplica y para el que se ve afectado. Además se rige por una serie de principios muy estrictos, lo que da mucho juego a los abogados como Saúl Goodman, al que le gusta aprovechar cualquier resquicio o ventaja que pueda. Así que ya sabéis, Better call Saul! amigos

Perdiendo la empatía

Ayer salía una noticia nada sorprendente en muchos medios (no sé si en la tele lo dirían, pero ese no es un medio de información en absoluto) y es que el Tribunal Supremo había condenado al Banco Santander a devolver el importe de un contrato de ‘suap’ suscrito con un cliente porque la información que le suministró era incomprensible para él.

Más allá de los debates de corteza que suscita esta noticia como pueden ser lo malos que son los bancos (debates que están ahí, por qué no) yo me quedo con un titular subyacente, cual es que este señor firmó con un banco (nada menos) un negocio que no entendía. No defiendo al banco ni mucho menos, y es cuestión de justicia que ese dinero se devuelva, pero ya está bien, y vamos a tomar un poco de responsabilidad para según qué asuntos y lo de firmar cosas que no sabemos ni lo que son, debería acabarse.

Todos tenemos cierta responsabilidad sobre la manipulación que estamos sufriendo y hablo a nivel individual, y esa responsabilidad hoy en día se ha acrecentado muchísimo. La respuesta al por qué de la tontuna crónica que sufre la sociedad española se da muy alegremente y focalizada “la educación de los niños”, “la música, que siempre es la misma basura enlatada”, “la televisión, con Telecinco y sus programas, Gran Hermano y el Sálvame”. Es mejor decir eso y quedarse tan ancho en lugar de pensar que hoy en día puedes poner otro canal que no sea Telecinco, con internet puedes escuchar la música que te dé la gana y todos sabemos que esforzándote en el instituto aprendes un montón. Confundiendo los síntomas con la causa.

Y así llegamos al 20D, en el que os vais a volver locos y PP, PSOE y Cs se van a repartir una cantidad indecente de votos por todas partes. ¿Y qué relación tiene una cosa con otra? Veréis:

CSHSLunWIAQgZ0mTras las elecciones europeas y todo lo que vino después, pensé que España había cambiado mucho. Pensé que realmente los que estaban arriba eran una pequeña minoría que no representaba en absoluto la forma de pensar de la gente, a la que si se le daba la oportunidad (como la que tenemos en diciembre) iba a cambiar las cosas. Pero no, tras las elecciones europeas (en las que yo voté al Partido X) los medios apoyaron a Podemos porque no les veían capaces de hacer nada y porque daban audiencia. Más tarde el poder se dio cuenta de que esta gente iba a por todo: corrupción, banca, pobreza… y habían heredado el espíritu del 15M, y eso no podía ser. Lo que vino después ya lo sabéis, la campaña del miedo y el descrédito se extendió por periódicos, radios y televisión y al mismo tiempo se presentó a Ciudadanos como ese partido “que va a arreglar el país igual que Podemos, pero que dan menos miedito y encima todavía no hemos dicho que sean Venezuela” toma ya ¡si es que lo tienen todo!… Y OS LO CREÍSTEIS

El asunto que me trae aquí es que yo no soy ningún iluminado, y todos los motivos que me traen a estas conclusiones (que para mí son casi un axioma) están al alcance de cualquiera que haya querido informarse. Y ese pensamiento me quita el sueño últimamente porque ellos son mis vecinos (en general). Es decir, ¿cuánta culpa exactamente tienen los que el siguiente 20D van a condenarnos a todos con su voto? Están manipulados, sí, pero podían haberlo evitado fácilmente.

Todos tenemos ese amigo que es un capullo pero todos dicen que “en el fondo es buena gente” ¿dónde está el límite en que esa persona pasa de ser “cabroncete buena gente” a ser un “capullo integral”? En estas, ¿dónde está el límite de la manipulación y comienza la culpa de la gente, que no ha movido un dedo?

En ese debate estoy ahora mismo, pensando si en las elecciones que se aproximan, en las que por primera vez tenemos candidatos que pueden sacarnos de esta mierda, vamos a cruzar la línea en la que a mis vecinos no les puedo considerar mis iguales, y no podré sino mirar la miseria y pensar que “tenemos lo que nos merecemos” y perder definitivamente la empatía. Siempre he estado de vuestra parte, pero si se presenta la oportunidad de derrocar una dictadura metiendo una papeleta en una urna y no lo hacéis (otros pueblos tuvieron que derramar sangre) pues qué queréis que os diga, la vida no es tan larga como para andar sufriendo por vuestras estúpidas decisiones. Pese a todo, mi voto ese día no va a cambiar y no va a ser egoísta, y tras los resultados, y la patada que me tenéis guardada, habrá que tomar una decisión.

El milagro de la personalidad

Un texto imprescindible que he publicado siempre en todas mis experiencias blogger. Un motor en la sombra

“Si de vez en cuando encontramos páginas que explotan, páginas que hieren y estigmatizan, que arrancan gemidos y lágrimas y maldiciones, sabed que proceden de un hombre arrinconado, un hombre al que las únicas defensas que le quedan son sus palabras y sus palabras son siempre más resistentes que el peso yacente y aplastante del mundo, más resistentes que todos los potros y ruedas de tormento que los cobardes inventan para machacar el milagro de la personalidad. Si algún hombre se atreviera alguna vez a expresar todo lo que lleva en el corazón, a consignar lo que es realmente experiencia, lo que es verdaderamente su verdad, creo que entonces el mundo se haría añicos, que volaría en pedazos, y ningún dios, ningún accidente, ninguna voluntad podría volver a juntar los trozos, los átomos, los elementos indestructibles que han intervenido en la construcción del mundo.”

-Henry Miller-

Sobre por qué odio Apple y la importancia de apoyar al segundo

Sobre por qué odio Apple

Hace unos meses recibía una gran alegría cuando, tras una actualización, la cámara del iPhone incorporaba una opción de cuenta atrás para disparar la foto. Supongo que cabría preguntarse por qué se decía todos estos años que el iPhone era el mejor móvil del mercado si sus usuarios ni siquiera podían poner una cuenta atrás, algo que se puede desde hace muchísimo tiempo en cámaras de todo tipo. Bienvenidos a mi odio a Apple. Los que de primeras quieran llamarme hipócrita por odiar a Apple teniendo un iPhone podéis iros por donde habéis venido, pues vuestro desprecio hacia una opinión fundada en la experiencia resulta peligrosa para cualquiera que quiera hacer algo bien en este mundo.

Mi experiencia con Apple está llena de absurdeces de ese tipo. Comencé con un iPhone 3GS, y en la versión de iOS (que es la misma para todos los iPhone) de aquel momento no podías crear carpetas distintas para guardar las fotos más que desde el ordenador utilizando iTunes. Hoy día (años después) desde el móvil sí puedes crear carpetas distintas y organizar las fotos pero aún así te obliga a tener una carpeta donde hay un duplicado de TODO llamada Carrete. Es decir, que puedes tener 3 carpetas con 300 fotos cada una, pero siempre vas a tener una carpeta Carrete con 900 fotos ¿por qué? Porque sí.

Y iTunes es un tema aparte, el programa estrella de cualquier aparato de Apple, que funciona como absoluto centro de operaciones, y que debido a su confusión y dificultad en su momento di por imposible. Me consta que el programa se puede utilizar una vez le coges el tranquillo, pero hasta llegar a ese punto puedes sudar sangre; no incluye ningún tutorial y su modo de proceder y denominación de las cosas tienden tantísimo a la diferenciación que hace que sea todo lo contrario a intuitivo, y provoca la desesperación de quien comienza a usarlo, al comprobar que se salta las más elementales reglas utilizadas hasta ahora, como si de repente en los semáforos la luz que indica a los coches fuese morada en lugar de roja. Aún conservo el recuerdo de una aplicación que generaba ringtones que incluía un tutorial con fotos para que el usuario consiguiera rescatar la melodía desde iTunes, debido a lo complejo que era… ahí está el nivel.

Y ahí está el quid de la cuestión. Todas estas situaciones absurdas (de las que tan sólo he enumerado algunas pero realmente hay muchas más) no están motivadas por la “innovación” que se le atribuye normalmente a Apple, sino tan sólo por la diferenciación. El ansia de funcionar, en el sentido literal de la palabra, de una manera diferenciada de sus competidores lleva a Apple, desde antaño, a romper con convenciones sólidamente forjadas que restan posibilidades sin sumar nada y que generan una gran frustración por ser inexplicables. Ningún criterio de elegancia o estilo es suficiente para justificar estos despropósitos.

Sobre la importancia de apoyar al segundo

Para comenzar a hablaros de esto podría traer el refrán “cría fama y échate a dormir”, que le pega, pero en su lugar os voy a hablar de un concepto en psicología que dice que cuando una persona tiene que elegir entre dos opciones, y está cerca de elegir cualquiera de las dos, cuando finalmente elige se vuelve contrario a la opción que no eligió.

Se ha demostrado midiendo la actividad cerebral que cuando las personas acérrimas de la marca utilizan o ven los dispositivos de Apple, ven estimuladas las mismas partes de su cerebro que los fanáticos religiosos con su religión. Básicamente estamos hablando del fenómeno fan, pero muy fuerte.

Lo que trato de decir con esto, es que muchas marcas fuertes (Coca Cola, Apple, Sony…) no sólo gozan de una gran posición de mercado por su dinero, poder, fama, reconocibilidad… sino que además, debido a nuestras propias debilidades psicológicas, tienen un fragmento del mercado que no puede comparar racionalmente y abandonar su marca, y que les van a seguir comprando y defendiendo.

Por sólo citar unos cuantos ejemplos, Burger King lleva varios años currándoselo muchísimo a base de ofertas, mejora de recetas, novedades y cupones muy provechosos mientras que McDonalds ha ido de cagada en cagada (la eliminación de las hamburguesas de 1 € no tiene nombre…) y no pasa del segundo puesto por la posición que tiene McDonalds que hace que aún mucha gente te diga “que no puede con Burger King y que sólo McDonalds, porque es mejor”. Lo mismo puedo decir de Pepsi, que la mayor parte de tus amigos “no puede beber”, siendo la Coca Cola la reina. En el último E3, Microsoft tuvo que quedarse con el segundo puesto de la crítica y público pese a una conferencia magnífica plagada de buenos juegos para este mismo año, frente a Sony que anunció 3 juegos muy esperados pero que probablemente les falten AÑOS para poder ser jugados ¿era eso justo? En mi opinión no.

La idea que quiero mostrar con esto es que la situación ha cambiado, y ahora estar en todo lo alto no te expone más a las críticas y a que se fijen en tus fallos, sino todo lo contrario. Ahora tendemos a defender siempre al que tiene la posición hegemónica por alguna estúpida razón, y a tratar de derrocar al segundo resaltando sus fallos. Todo esto nos lleva a que tomen decisiones horrendas como las que en ocasiones vemos de empresas como las que os he hablado, que desafían al mercado con condiciones que económicamente deberían provocar un retroceso a favor de la competencia, pero que no sucede así.

De ahí la importancia de apoyar al que va segundo, que es lo único que puede hacer que el primero no imponga sus condiciones sin consecuencias y mejoren realmente sus productos y no nos vendan humo con la marquita puesta, el poder del individuo, del que ya os hablaré otro día.

Los hermanos superpolíglotas y el qué hacemos con nuestra vida

Hace unas semanas llegué sin saber cómo hasta un vídeo que me dejó fascinado, como a vosotros cuando lo veáis, supongo. Se trataba de los hermanos superpolíglotas, dos hermanos británicos que hablan más de 10 idiomas, y varios de ellos de manera fluida (inglés, irlandés, francés, alemán, italiano, portugués, español, catalán y hebreo) Una de las primeras cosas que tuve que hacer fue comprobar, viendo más videos suyos, a qué se dedicaban, por motivos bastante oscuros. Se dedicaban, precisamente, a los idiomas y eso me tranqulizó bastante, me explico.

Existen personas extraordinarias este mundo, capaces de llegar a hacer cosas increíbles en ciertas áreas de conocimiento o materias concretas. Y recalco, MATERIAS CONCRETAS. Naturalmente, la idea de hablar 9 idiomas de manera fluida es impresionante ¿y tiene algo que ver el hecho de que se dediquen a los idiomas de forma profesional? Pues para mí sí, por la teoría que ahora os cuento y porque también guardo odio en mi corazón. Con unos cuantos ejemplos veréis adónde quiero ir a parar.

Messi es un genio del fútbol, batirá récords y será recordado, pero nada más que hay que escucharle decir 10 palabras seguidas para darse cuenta de que no es una lumbrera. Al mismo tiempo un matemático probablemente sabrá poco de las costumbres de la fauna depredadora de la Península Ibérica. ESO ES LO ESPERABLE, porque no se han dedicado a ello. La idea de que estos dos hermanos no se dedicaran a los idiomas me hubiera maravillado, en concreto la idea de haber podido compaginar la titánica labor de hablar 9 idiomas de forma fluida con el desempeño de cualquier trabajo y el mantenimiento de un mínimo de vida social ¿Les quito mérito, entonces? De alguna manera, sí. Sintiéndolo mucho, si en el futuro llego a ser una eminencia en Derecho entiendo que nadie se maraville porque es a lo que ME HE DEDICADO EN MI VIDA. No obstante, si siendo una eminencia en Derecho al mismo tiempo me proclamo campeón del mundo de Rugby, pues mira, ya me he ganado un puesto entre los grandes.

Es una idea jodida que hay que asumir, desde muy pequeños, por el mero hecho de no estar haciendo algo se nos está vedado el ser profesionales de ello. Fernando Alonso estaba conduciendo un kart desde que no tenía edad para saber lo que hacía, a Rafa Nadal le instruyó su tío desde pequeño y a Michael Phelps le obligaban sus padres a ir a clases de natación. Sí, son materias muy concretas y están relacionadas con el deporte de élite, pero conforme pasan los años vamos dejando atrás otras posibilidades. Para mí con 22 años probablemente sea ya imposible llegar a hablar portugués brasileño a nivel nativo, o resolver uno de esos “problemas matemáticos clásicos”. Estoy a favor de la idea optimista de que nunca es tarde si le pones ganas, pero la ciencia no está de nuestra parte, y la verdad es que perdemos mucha capacidad de aprendizaje conforme crecemos (y las tablas de chupitos baratas no ayudan en absoluto, dichosas tablas) De esta manera, lo que hacemos y a lo que nos dedicamos va conformando lo que vamos a ser capaces de hacer, y en gran parte por omisión, es decir, sobre lo que no nos hemos interesado ni indagado, no sabemos nada. No obstante, resulta compensado con lo que sí sabemos y a lo que hemos dedicado pasión, que forma parte de lo que somos, por lo que hay que procurar que sea bastante, y más sabiendo que el tiempo corre en nuestra contra en una realidad ciertamente injusta (porque ¿qué sabía yo con 6 años que debía estudiar chino? culpad al cosmos)

Terminaré con una frase de Benjamin Franklin que resume muy bien lo que os acabo de contar: “una persona puede llegar a alcanzar cualquier cosa en la vida, si renuncia a todo lo demás”. Y este es el pensamiento que me trae aquí, la búsqueda de personas que se saltan esa regla, que hacen grandes cosas en ramas muy distintas y que podrían fascinarme. Si las conocéis contactadme y contádmelas para poder buscarlas y que se conviertan en mi sensei.

Mientras tanto un último consejo, rodearos de gente fuera de lo común y manteneos despiertos. Es una manera rápida de aprender cosas excepcionales. Un saludo

Os dejo afilando

Esta mañana tuvo éxito en Twitter el hashtag #ConcejalesCarmenaEP, que hace referencia al programa de Antena 3 Espejo Público. Yo lo entiendo, hay que pagar el alquiler, y si a Susana Griso le dicen que hoy se trata de destripar a Ahora Madrid, pues es lo que hay que hacer. Probablemente la noticia más importante de mañana en el programa de Ana Rosa sea que Esperanza Aguirre se ha reconstruido el himen, yo qué sé. Esto es una guerra fría y ellos controlan los medios y os vais a tener que acostumbrar.

Y digo os vais, porque yo no le voy a dedicar mucho más tiempo. Conforme pasen las semanas y meses los logros de la ciudadanía irán al gallinero, los trapos sucios en la portada, y los buenos datos del paro y los elogios del FMI (por conseguir esclavos a tan buen precio), en las secciones principales, pero eso vosotros lo sabéis. Yo soy consciente de que le predico a conversos, y que muchas de las cosas que digo las sabéis sobradamente, por eso repetir según qué cosas no tiene razón. Las siguientes entradas de este blog no creo que traten tanto de política, pero los que me conocéis sabéis que podéis hablar conmigo si queréis.

Veréis, estudiando una de las primeras asignaturas de la carrera leí que una de los fundamentos tras la política, y no recuerdo quién lo decía, era que “daba la posibilidad al resto de dedicarse a otras cosas” No se le dio más importancia y es normal, suena a chorrada, pero yo creo que tiene mucho sentido. La ciudadanía no puede estar al corriente de cada cosa que sucede, y aunque pudiera, tampoco tiene los conocimientos para juzgarlos, y aunque los tuviera, ¿por qué debería emplearse en ello? Se supone que cada persona que trabaja en un ayuntamiento no es un incompetente o un chorizo, aunque el PP se haya empeñado en demostrarnos lo contrario. Siendo realistas, todos ladramos pero qué puñetas sabemos, necesariamente, de los verdaderos problemas que tiene Madrid, aunque el más gordo (el saqueo generalizado) se haya solucionado, ahora toca todo lo demás y, ahora sí, están en buenas manos, pero hay que dejarles trabajar, no esperamos otra cosa.

Si alguien se siente intimidado o asustado, pues aquí se utilizan palabras muy fuertes, no puedo decirle sino que no tiene nada que temer, que lo que está pasando no es sino el sentido común abriéndose paso, y que si realmente lo necesita, quedamos y charlamos un rato.

Lo que se necesita son personas con un pasado ya ejemplificante para que se encarguen de la gestión y podamos vivir tranquilos. Y seguro que ahora mucha gente en Madrid o Barcelona se ha quitado un peso de encima pensando que el ayuntamiento ha dejado de conspirar contra ellos, los ciudadanos. El consejo es el de siempre, apagar la tele, estudiar, trabajar o lo que hagáis, estar con gente maja y que os quiera, que es lo que voy a hacer yo en lugar de, recopilar todo lo que se ha dicho estos días y hacer una tesis sobre la libertad de expresión, las pitadas y su puta madre.

Por lo menos durante unos meses, después habrá que volver a la trinchera para las generales, donde se decide jodiamente todo, y donde escribiré hasta que la Ley Mordaza me pille por agitador y masón. Hasta que llegue el día, os pondré por aquí mis más pervertidas reflexiones. Mientras tanto, os dejo afilando el voto.

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